Sala 3: Poblamiento humano prehistórico

La Patagonia es por su disposición (como extremo del embudo de América del Sur) un área de arrinconamiento, lo que no significa necesariamente aislamiento.
Han llegado hasta aquí, pueblos inmigrantes de distinto origen étnico y portadores de distintas culturas (desde el norte, por el estrecho de Behring y posiblemente eventuales oleadas a través de la navegación ingresando por otros sectores).
Étnicamente se encuentran rasgos raciales y culturales arcaicos de cazadores, pescadores y recolectores.
Pero además, los pueblos indígenas patagónicos recibieron a lo largo de su desarrollo influencias materiales, espirituales y raciales.
Ese desarrollo de la vida humana en la Patagonia registra más de 12.000 años en la Provincia de Santa Cruz
 
Los Primeros Humanos en Patagonia
El desarrollo de la vida humana en la Patagonia, se ha ido develando a través de distintas investigaciones.
A raíz de ellas, las más conocidas son las industrias elaboradas por los grupos del interior de la Patagonia.
Las excavaciones muestran la evolución de industrias diferentes entre el extremo sur y la Patagonia central, aisladas entre sí durante varios milenios.
Cada una por su lado reflejan tendencias a una mayor especialización en la caza de los grandes animales (ejemplo, el guanaco).
En el litoral Patagónico se ha determinado también, la presencia de industrias específicas propias, de origen cultural primitivo.
Las diferencias aminoraron a comienzos de la era cristiana, lo que puede indicar mayores contactos, posiblemente por un aumento demográfico.
Así, se inicio un camino hacia una cultura más homogénea (la de los tehuelches históricos) que fue la que finalmente describieron los primeros navegantes europeos. Igualmente, incluso hasta después del contacto con los europeos, se han mantenido diferencias entre los grupos, sobretodo debido al aprovechamiento de los distintos recursos disponibles en meseta o en costa. Esto trajo aparejado particularidades en la ocupación de los espacios y en la estacionalidad.

 


 

 

 

 

 

¿Cómo sabemos de estas culturas?

A través del estudio de los vestigios que dejaron:

1. Sus industrias (conjuntos de utensilios o artefactos, elaborados por el hombre en cualquier material y dejados en los campamentos o talleres)

2. Dado que las culturas patagónicas eran nómadas, (o quizás también por los materiales que utilizaron) no se encuentran restos de edificios. Igualmente, se han encontrado construcciones de piedra de dos tipos:
reparos semicirculares (a modo de contención de las mamparas o toldos) para alojamiento temporario de grupos de cazadores
tumbas de forma piramidal.
3. Más destacadas y difundidas actualmente son las pinturas y grabados rupestres, y sobre cerámica (estos últimos más tardíos).

Arte Rupestre


La expresión más importante y conocida del Arte Rupestre Patagónico es la cueva de las Manos del Alto Río Pinturas, en el norte de la provincia de Santa Cruz, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

Predominan las pinturas de manos, contorneadas o estampadas.

Este estilo de manos resulta ser el más antiguo (unos 10.000 años).

También son características las escenas de figuras del guanaco (realistas primero y después deformadas) y en menor grado ñandúes y otras especies animales, así como también el hombre.

Importantísimas, y como legado casi retratado de su forma de caza, son las escenas de cacerías de guanacos, su manera de rodearlos y la utilización de boleadoras.

En las últimas manifestaciones (en el norte de la Patagonia) aparecen representados ya, personajes a caballo.