Sala 11: La fauna

La distribución de la vegetación y la fauna está determinada por la temperatura, la humedad y las precipitaciones, entre otros factores.

Acompañando a los vegetales y muchos en estricta dependencia de éstos, se distribuyen los animales en áreas caracterizadas por poseer fauna propia.

· Así como la vegetación de la estepa, la fauna se ha adaptado a sobrevivir en condiciones climáticas e hidrológicas de extrema aridez y a los fluctuantes cambios de temperatura entre el día y la noche.

· La fauna costera y marina está influida por la dinámica que genera ese maravilloso encuentro entre el mar y el continente.

· En la cordillera, a distintas alturas, encontramos fauna propia del lugar.

 

 

 

 

De Cordillera

La Cordillera es uno de los rasgos diferenciados de la Patagonia.

Esta surcada por valles y grandes cuencas con lagos e innumerables ríos.

Además, inmensos campos de hielo en la zona sur de los que bajan enormes “ríos” de hielo hacia los lagos al este y hacia los fiordos del pacífico al oeste. En toda su extensión, encontramos gran cantidad de glaciares que llegan hasta muy bajas alturas.

Todo este ambiente ha sido favorecido a lo largo de milenios por copiosas precipitaciones en forma de nieve y lluvia.

La gran humedad favorece la presencia del Bosque Austral, que alcanza hasta casi los 2.000 m de altitud al norte y desciende hasta el nivel mar en Tierra del Fuego.

Este paisaje favorece el desarrollo de fauna propia, a la vez que comparte algunos animales con la meseta.

El cóndor es el ave voladora más grande que surca los cielos de las altas cumbres de los Andes.

El puma, si bien está presente en la meseta, ha encontrado en el ambiente cordillerano un refugio ante el avance de la civilización y la colonización de los campos, a la vez que obtiene una variedad importante de fuentes de alimentación.

El pudú y el huemul son los cérvidos patagónicos, especies endémicas de estos bosques.

Llaman la atención entre las aves (por sus características de colorido, rapidez, tamaño, o actividad diversa) el pájaro carpintero, picaflores, el martín pescador y el pato de los torrentes.

 

 



Costera y Marina

La Patagonia posee una extensa y rica zona costera, donde se alternan altos acantilados, playas de rodados, playas limosas, arenosas etc., que conforman un paisaje muy particular.

Asimismo, la vasta plataforma continental proporciona condiciones óptimas para el desarrollo de un ecosistema costero.

Una de las características relevantes de este ambiente es la gran amplitud de mareas.

Bancos de moluscos, bosques de macroalgas, colonias de aves y mamíferos marinos, así como grandes concentraciones de peces son una muestra representativa de la riqueza del litoral patagónico.

De las numerosas comunidades de seres vivos que habitan en el medio marino, tres son las principales:

1. Plancton: comprende a pequeños animales (en este caso zooplancton) que carecen de locomoción propia. Se desplazan sólo con el movimiento de las masas de agua (locomoción pasiva) y en caso de poseer movimientos propios, son limitadísimos.

2. Bentos: son especies que conforman comunidades asociadas al fondo marino, fijos a este o con movilidad reducida. Entre ellas se encuentran las algas, esponjas, estrellas de mar, erizos, gusanos, moluscos, crustáceos y peces en sus primeras etapas.

3. Necton: son organismos que poseen locomoción propia. Esta clasificación comprende peces en su etapa adulta (tiburones, merluza, congrio, róbalo), calamares, algunos crustáceos, mamíferos marinos (como la imponente ballena franca austral, orca, delfines, y otros que alternan su vida entre las aguas y la costa en tierra firme como lobos marinos, elefantes marinos y otras focas), así como algunas aves (pingüinos, albatros, petreles, gaviotas, gaviotines, ostreros, cormoranes, palomas antárticas, patos, quetros).


 

De Meseta

Por el clima y las características del suelo, muchos animales son de hábitos nocturnos, cavícolas o corredores (mamíferos pequeños, reptiles y muchas aves).

Los más pequeños utilizan las matas como refugio, excavan debajo de ellas dormideros o madrigueras, protegiéndose así de las duras condiciones climáticas. Los roedores se alimentan allí de sus brotes más tiernos, frutos y semillas. Asimismo, entre las espinas se protegen de los zorros, búhos y otras aves rapaces.

En el noreste de la Patagonia encontramos tortugas, lagartijas y víboras.

También entre las matas se refugian y protegen especies caminadoras (chorlo cabezón, bandurrias, martinetas, agachonas) que se trasladan entre los pastizales en busca de semillas, insectos y granos, así como también la liebre patagónica (mara).

Los arbustos favorecen el asentamiento y descanso de aves de mayor porte, como caranchos, águila mora, o chimangos.

Los más grandes desarrollaron aptitudes para la carrera (aprovechando las extensas áreas con pastizales), que les permite escapar de sus predadores.

Entre los mamíferos podemos destacar: el guanaco (Lama guanicoe); entre las aves el choique o ñandú petiso que perdió la capacidad de volar pero desarrolló, en cambio, una gran capacidad de correr.

Entre los mamíferos predadores encontramos al majestuoso puma (felis concolor), a los zorros y gatos salvajes; hurones, zorrinos, y roedores menores; piches, y algunos marsupiales endémicos.