Sala 2: Evolución de tierra y la vida en la patagonia

Las rocas más antiguas conocidas en la Patagonia corresponden a principios del Paleozoico.
Un mar profundo rodeaba por el oeste y el sur a una plataforma continental con borde en la faja subandina y el sur de Santa Cruz actuales.

Es probable que este protocontinente, unido a África del Sur, haya estado por entonces cubierto por agua.
Pero la placa tectónica en la que hoy “viajamos” (la sudamericana), no es en la que originalmente se movía la Patagonia.

Cuando se formó Pangea, el actual territorio de Patagonia, “llegó” junto con otras regiones como Antártida, formando otra placa, otro continente y chocó con el sur de otro que luego se llamó GONDWANA.

¿Pero cómo sabemos esto?
Gracias a los científicos que estudiaron la formación de la Patagonia, a través de investigaciones geológicas y paleontológicas.

• Los estudios geológicos determinaron que en el norte de la Patagonia (Sierra Grande), se observan rocas que se generaron a unos 10 o 15 Km. de profundidad y fueron deformadas y fracturadas por una gran presión generada por el choque de dos continentes, que quedó registrado por pliegues que pueden verse en la zona a simple vista y que se produjeron al promediar el paleozoico.

Esto puede observarse claramente, ya que:
1. Por un lado generó el plegamiento de la Sierra Grande (en Río Negro) y
2. por el otro, el de la Sierra de la Ventana (en Buenos Aires).
Entre estos dos antiguos plegamientos, se ve hoy una gran depresión que es la cuenca del Río Colorado, enmarcada entre éste río y el río Negro.

Esta es una cuenca sedimentaria que se originó en la antigua cicatriz que unió a los continentes de Gondwana y de “Patagonia” que chocaron y que luego se fue rellenando.
• Los estudios paleobotánicos determinaron que la Patagonia se enriqueció con helechos arborescentes que provenían de Gondwana. Por consiguiente, ese choque de continentes produjo el intercambio de flora.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La vida del Paleozoico

La Fauna y Flora era común para todo el continente.
Transitaban anfibios y reptiles cuadrúpedos de andar pesado, en una árida geografía, pero con grandes cuerpos de agua y sistemas fluviales cubiertos por una vegetación dominada por helechos arborescentes.
Existían insectos voladores de tamaño gigantesco.
También las gymnospermas, cubrían parte del territorio en esta Era.
Hacia el final de este período el mar del oeste de la Patagonia era templado y rico en invertebrados y peces primitivos.
En varios momentos la Patagonia fue cubierta por el mar proveniente del oeste (en donde no existía todavía la Cordillera de los Andes).
 
La Actividad Geológica
Patagonia comenzó a recibir aporte de magma a partir del Carbónico.
En áreas del oeste y del centro las lavas cristalizarían a sólo pocos cientos de metros de profundidad.
Son el aviso de una inmensa actividad, que se generaría en el Mesozoico, traducida en la formación inmensos depósitos de distintos sedimentos volcánicos.
La vida del Mesozoico


A pesar de la actividad volcánica, la flora y fauna evolucionan y aparecen nuevos grupos de plantas y animales.
Las Plantas estaban vigentes las espermatofitas (poseedoras de un óvulo dentro de un ovario), transformándose luego en las plantas más avanzadas.
Las gymnospermas alcanzaron su máximo desarrollo, en especial las coníferas, antepasadas de las que todavía hoy se encuentran en zonas de la cordillera patagónica.
Sus tron­cos gigantescos pueden apreciarse en los bosques petrificados del norte de la provincia de Santa Cruz (jurásicos) y del sur del Chubut (cretácicos).
A fines del Cretácico comienzan a dispersarse por la Patagonia las angiospermas (la flora dominante hoy).
 
Los Animales
Es la era de los Dinosaurios, de los cuales por toda Patagonia se han encontrado y se encuentran hoy todo tipo de restos fósiles, desde huesos, improntas de piel, huellas de pisadas (icnitas), huevos y esqueletos de pequeñas crías.
La Patagonia, dio al mundo los más grandes dinosaurios que se hayan conocido (de unos cuarenta metros de largo).

La Actividad Geológica
Los fenómenos ígneos y el calentamiento de la corteza del continente Gondwana, originaron su fractura en inmensos bloques (los actuales continentes).
Así comienzan a separarse los continentes, y algunas formas marinas comienzan a colonizar el naciente mar Atlántico.
Empieza a surgir lentamente la Cordillera de los Andes y así, el mar ingresa en toda la Patagonia, por primea vez proveniente del Atlántico.
El proceso de ascenso continúa hasta el presente.

 

Inicios del Terciario

Los pequeños mamíferos y las aves, aprovechan la decadencia y extinción de los grandes dinosaurios para conquistar todos los espacios de la tierra.
 
La Fauna y la Flora
En los bosques de coníferas y angiospermas con grandes lagos y lagunas y en las costas marinas de la Patagonia vivían tortugas, cocodrilos y ranas gigantes (hasta de 8 kg).
Entre los mamíferos endémicos comienzan a poblar la zona los marsupiales (falsas comadrejas) y placentarios como por ejemplo los desdentados (armadillos y pilosos), los notoungulados (es decir «de casco o pezuña del Sur») y los monotremos (mamíferos parientes del ornitorrinco).
También las aves corre­doras (tinamiformes), antepasadas de los ñandúes, choiques y martinetas.
A fines del Eoceno llegan los roedores como las maras, cuises, tucotucos, y los monos (platirrinos).
Pertenecen a esta época los primeros albatros y gaviotas (aves).
Diez millones de años más tarde llegan las tortugas terrestres (género Geochelone), que todavía sobreviven en el noreste de la Patagonia.
También podemos encontrar fósiles de piroterios (como elefantes) y astrapoterios.

La Actividad Geológica
Los comienzos de esta era se encuentran marcados por un clima de tropical a subtropical. Esto se fue modificado por el ascenso de la cordillera de los Andes, que con el tiempo se convirtió en la barrera para los vientos húmedos del oeste marcando así la distribución de los bosques y desiertos en toda la Patagonia.
También, la Antártida se desprende de la Patagonia por la apertura del paso Drake.
El mar Atlántico ingresó varias veces hasta la Cordillera de los Andes y entre estos momentos hubo paisajes con ríos, lagos y lagunas.
Mientras el calor y la humedad descendían, los bosques declinaban su densidad y el clima comenzaba a asemejarse al presente, alcanzando la cordillera de los An­des alturas cercanas a las actuales.

El hombre y su entorno


Es probable que el hombre haya llegado hace decenas de milenios a América del Sur.
Pero lo que se sabe con certeza es que a fines del Pleistoceno e inicios del Holoceno, la Patagonia es recorrida por cazadores de grandes presas (caballos americanos, mastodonte, etc.).
De la vieja fauna regional sólo quedan hoy pequeños marsupiales (comadrejas) y armadillos entre los mamíferos.
Entre las aves, el cóndor, el ñandú y sus parientes tinamiformes.
También algunos vertebrados inferiores e invertebrados.
Pero todo el resto de los mamíferos actuales son alóctonos, norteamericanos como guanacos, ciervos, pumas, zorros, gatos, hurones, zorrinos, ratones, etc.
El paisaje actual de la Patagonia es nuevo en términos geológicos.
En la cordillera hay bosques, lagos y glacia­res.
En la meseta predomina la aridez, con inmensas extensiones de rodados o guijarros, producto de deshielos de las cumbres andinas y parte de la meseta durante las glaciaciones de fin del Terciario y el comienzo del Cuaternario.
Hoy la Patagonia Occidental es muy húmeda y la Patagonia Oriental se seca progresivamente, por acción de los fuertes vientos secos y cargados de polvo provenientes del oeste.
La Patagonia Costera, en muchos sectores, esta representada por una magnifica diversidad de fauna, como por ejemplo aves costeras y mamíferos como lobos marinos, delfines y ballenas.