Sala 10: La flora

La distribución de las plantas en cualquier ambiente está determinada, entre otros factores por la humedad, la temperatura, el suelo y las precipitaciones.

Es por ello que en una zona definida por características climáticas particulares, se encuentra una vegetación que responde a ese requerimiento de temperatura y suelo para asentarse.

Su distribución responde entonces a las características del clima, la disponibilidad de agua, el suelo y el relieve entre los principales factores.

La división que se puede hacer de la flora patagónica según sus características y las del ambiente son varias.

Pero debemos decir que a grandes rasgos comienzan a verse a través de tres zonas bien definidas:

La Meseta
La Cordillera
El Mar
La Meseta se caracteriza por la flora xerófila, de estepa arbustiva.

La Cordillera se caracteriza en la Patagonia por la aparición de grandes bosques subantárticos, hasta la majestuosa selva Valdiviana.

El Mar se caracteriza por una rica flora cercana a la costa con gran variedad de algas, muchas veces agrupadas en gigantescos bosques y fitoplancton.

De acuerdo a su aspecto morfológico la flora autóctona de la Patagonia, a grandes rasgos, puede dividirse en: Árboles, Arbusto, Subarbusto y hierbas, Algas.

Subarbustos y hiervas

Subarbustos: son plantas leñosas muy bajas, que tienen sus extremos herbáceos o subleñosos.
Estos últimos suelen morir en la estación desfavorable.
Un ejemplo de subarbusto es el neneo.
También están las lianas y enredaderas, principalmente en zona cordillerana.

Hierbas: son las plantas no leñosas.
Pueden ser anuales o perennes como los coirones, helechos, y juncos.

 

Arbustos

Son también plantas leñosas, pero por lo general poseen más de un tronco o tallo que nace desde su base y su altura muy pocas veces sobrepasa los seis metros.

Podemos destacar las siguientes especies de arbustos: el calafate, el notro, el michay, el arrayán, el chacay, el molle, el algarrobo.
El arrayán y el notro pueden ser árboles o arbustos, según las condiciones del medio.

 


Árboles

Son aquellos vegetales leñosos que tienen un tronco erguido bien diferenciado, generalmente de varios metros de alto con una copa que se eleva más allá de los siete metros.

Los árboles forman la masa principal de los bosques naturales de la región, destacándose las seis especies de Nothofagus: coihue, lenga, ñire, guindo, raulí, roble pelín.

Son también árboles inmensos el ciprés, el alerce y el hua-huan.
La lenga se transforma paulatinamente (a medida que asciende en la altura en la cordillera) en un arbusto rastrero de pocos centímetros.

 

Algas

Son plantas muy primitivas que varían en tamaño desde las unicelulares hasta las gigantes como los cachiyuyos.
Se caracterizan por carecer de hojas, tallos y raíces verdaderas, pero son capaces de realizar fotosíntesis.
Las dividimos en dos grupos ecológicos bien definidos:

1. las planctónicas: son las que se hallan flotando; generalmente unicelulares, microscópicas y constituyen el primer eslabón de la cadena alimentaría.
Es de destacar su vital importancia para vida del planeta, ya que generan el 70% del oxigeno de la atmósfera.

2. las bentónicas: son las que viven en el litoral marítimo, sujetas fuertemente a las rocas.
Suelen alcanzar grandes dimensiones.

Las podemos dividir en:
Algas verdes:
Con praderas visibles en marea baja como por ejemplo: Ulva lastuca (o lechuga de mar), Codium, Cladophora.

Algas pardas:
Alcanzan el mayor tamaño, por ejemplo: Colpomenia; Lessonia, y Macrocyctis que forman bosques extensos.

Algas rojas:
Forman pequeños arbolitos coraloides de color rojo violáceo, que se desarman rápidamente al morir.