Sala 4: Indígenas históricos

Hay que recordar que fue Magallanes quien denomina “Patagones” a los indígenas que en 1520 ve por primera vez en estas tierras, cuando arribó a lo que hoy es Puerto San Julián.

Cuando llegan de los primeros navegantes euro peos a las costas patagónicas (como la expedición de Alcazabar, en 1535 en el río Chico de la provincia del Chubut y Hernandarias en 1605 en el río Negro), encontraron indígenas viviendo en el litoral en chozas de ramas. Quizá eran los últimos grupos originarios, por esa época en extinción (por eliminación y absorción por parte de los tehuelches y su influencia mapuche).

En la Patagonia las excavaciones arqueológicas en el litoral muestran precisamente la presencia de dos etnias: fuéguidos y láguidos, diferentes de la de los tehuelches (pámpidos).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Complejo Tehuelche

En la época del descubrimiento de estas tierras por parte de los europeos, el interior de toda la Patagonia estaba dominado por el Complejo Tehuelche. Eran cazadores nómadas especializados en ñandúes y guanacos, con tipo físico semejante (en Tierra del Fuego, los onas constituían una prolongación de ellos).

Asimismo, las últimas investigaciones han determinado la presencia de cazadores especializados también en pinnípedos y aves costeras y recursos marinos menores, ocupando sistemáticamente los sectores costeros.

Sin embargo, hablaban por lo menos tres lenguas diferentes entre los tehuelches y dos lenguas entre los onas .

¿Cómo se trasladaban?
Se trasladaban por los cañadones (dada la presencia de agua, leña y abrigo) y por los caminos entre estos.

Así, marchaban mujeres (que portaban el campamento y a los niños más pequeños), niños y ancianos. Los hombre iban por fuera en busca de animales para cazar. Cada 20 o 30 km. recorridos cumplían una etapa diaria.

Las Transformaciones Étnicas

Las Transformaciones Étnicas

En el siglo XVII se produjeron dos fenómenos determinantes:

la difusión masiva del caballo

los grandes procesos étnicos:

Tehuelchización: cazadores ubicados al sur de los ríos Limay y Negro incursionaron, gracias al caballo, hacia la pampa y al sur de la actual provincia del Neuquén. Allí generalizaron la cultura, la lengua y la raza tehuelche.

Araucanización: la expansión tehuelche se vio frenada por ésta. Los mapuches (o araucanos llamados así por los españoles), racialmente ándidos, ocupaban el valle central de la actual República de Chile. Eran cultivadores primitivos, cazadores, pescadores y recolectores de tierra firme. Habitaban casas de madera y paja. Producían tejido y cerámica. Eran portadores de una lengua, todavía hablada hoy por unos 300.000 individuos.

La Araucanización
¿Cómo se fue dando?
Por la adquisición de la lengua mapuche por parte de los pueblos que sufrían este proceso en forma paulatina, hasta la transformación de nombres propios y nom bres geográficos.

Por la adquisición de su religión.

Por la pérdida de la personalidad étnica y de su nación como tal.

RELIGIONES INDÍGENAS HOY EN PATAGONIA

Sólo está vigente hoy la religión araucana, aunque penetrada por algunos elementos propios de las creencias tehuelches. Esto se da a partir del proceso de araucanización, pero como una contrapartida de la cultura tehuelche que también deja su impronta en la araucana. Un ejemplo de ello es la creencia en el GUALICHO (asimilado a un principio maligno) o la figuración en el “ngillatún” araucano, de la danza tehuelche denominada LONKOMEO.

Influencia de la acción misional llevada adelante tanto por los jesuitas como por los salesianos, fueron de resultados negativos en cuanto a la catequesis.

No existen en la Patagonia vestigios de sincretismo entre las religiones indígenas y las cristianas. Sin embargo, algunas creencias como el “diablo” y el “infierno” (folclóricas más que indígenas), ya inexistían y seguramente provienen de ese tipo de contactos.

De la misma forma puede suponerse que la decadencia del gualicho (alto dios de los tehuelches septentrionales), que pasó a convertirse de una deidad equidistante “castigadora” primero e “infernal” después, se debió a la difusión de ese tipo de creencias por parte de los sacerdotes.