Monumento Nacional Bosque Petrificado

Fue creada en 1954 para preservar el fenómeno de la petrificación. Es un sitio árido, ventoso y sin vertientes de agua.
En este monumental tesoro natural yacen los árboles petrificados más grandes de planeta. Algunos de los troncos sobrepasan los 30 metros de largo y los dos metros de diámetro. Tenían 1000 años antes de morir bajo las cenizas volcánicas.
Los troncos del Bosque permanecen en el mismo lugar donde transcurrió su vida, por lo que pueden observarse sus raíces que aún permanecen allí.
Hace 130 millones de años durante el período Jurásico prosperaban los árboles gigantescos. En ese momento esta región estuvo habitada por araucarias mirabilis (especies coníferas antecesoras a la araucaria o pehuén actual), que crecieron en suelo húmedo proveniente del Océano Pacífico cuando no se encontraba la cordillera.
Más adelante, su fisonomía cambiaría por la barrera que forma la cordillera y la actividad volcánica en las cercanías que sepultó bajo sus cenizas toda la vida natural de la región.
 
Durante miles de años el agua de lluvia lavó la gruesa capa de cenizas arrastrando sus sales minerales y depositándolas en los troncos. Este proceso de mineralización transformó la materia orgánica vegetal en materia inorgánica mineral.
 
Hace 40 millones de años aproximadamente el mar cubrió esta área, es por eso que se encuentran ostras fósiles y otros organismos marinos en la superficie.